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Como si fuera una estrella de Hollywood

24 noviembre, 2014

Observar peculiaridades de un entorno natural siempre es fascinante. La naturaleza nunca para de sorprenderme. Da igual que sea un terreno completamente árido o espacios rebosantes de agua. Siempre son espectaculares.

    Sin embargo, hay otros entornos no naturales como son las llamadas “junglas de asfalto” que tienen su “aquello”. Suelen ser espacios más tristes, incluso deprimentes. No me suele sorprender absolutamente nada de ellas ya que fueron elaboradas para hacer más cómoda la vida. Trayectos mucho más rápidos (carreteras, autopistas), suele estar todo bien organizado para evitar que me pierda (calles, avenidas), todo está señalizado y además muy controlado. Utilizo todo el mobiliario urbano pero pocas veces lo siento. En ocasiones, admiro monumentos, jardines, pero sólo eso. Si algo me sorprende no es ni, por asomo, parecido a lo que siento perdida en una montaña, en una playa o en un desierto.

    Sólo he sentido algo muy especial en estos entornos urbanos en dos ocasiones. La primera que siempre he percibido y me encanta es la manera que tiene la naturaleza de intentar recuperar terreno perdido miles de años atrás. Supongo que no soy la única que admira como, por ejemplo, alguna hierba invasora comienza a reinar entre los escombros de un edificio vacío, abandonado. Le surte de vida y se ve como algo místico. La perfecta combinación entre lo natural y la mano del hombre. Aunque normalmente el daño del hombre es casi irreparable y no tiene nada de mágico.

Nadie pudo verla realmente como es…

11 noviembre, 2014


Lucy siempre había velado por aquellos a los que amaba, guiado sin querer ser guiada, como un faro que evita que los bajeles perdiesen el rumbo y encallasen por culpa de su propio peso, iluminando sus almas sin iluminarse nunca a sí misma.

Sólo la luna se percataba de su tristeza y compartía su silencio cuando mostraba su cara plena y comprensiva. Solo el cielo, con sus diamantinos ojos brillantes, era capaz de entender la soledad de su corazón.

Lucy lloraba por dentro y por fuera, porque sus pasos servían de camino momentáneo a quienes se cruzaban en su vida, pero cuando miraba hacia delante no encontraba huellas en las que ella pudiese meter los pies.

Lucy quería con locura, se entregaba con pasión, reía con ganas pero no sabía ser feliz... ¿o no quería? Siempre dudó porque siempre tuvo cierta sensación de “autoboicot”. De que, cuando tenía la oportunidad, el miedo irracional la embargaba e impulsaba sus pies en la dirección opuesta.

Acoustic

09 noviembre, 2014


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Frase de la Semana


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Recomendaciones

Un Libro
Cronicas Lunares 
Libro I: Cinder
de Marissa Meyer 

{Sinopsis}
Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados todos por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura. 
Esa es la ciudad en la que vive Linh Cinder o, simplemente, Cinder, una ciborg que, por serlo, es odiada y despreciada por todos, y sobre todos, por Adri, su madrastra, cuyo amor y respeto jamás ha tenido a pesar de que gracias al trabajo de Cinder ella y sus dos hijas, Pearl y Peony, pueden salir adelante y aparentar más de lo que son. Aunque no todo son malas noticias: Peony es su mejor amiga. Su mejor amiga humana. 
Sabe que no lo logrará, pero no deja de alimentar la esperanza, que sabe vana, de ganarse el favor de su familia y de ir, ¿por qué no?, al baile real que cada año se celebra en Palacio. Pero es el cuento de nunca acabar porque Adri, que no deja de prometerle lo mejor para cuando acabe lo que sea que tiene que hacer, siempre le tiene guardada una tarea nueva, que arregle el levitador o cualquier otro cachivache. 
Porque Cinder es la mejor mecánica de Nueva Pekín, y tan grande es su fama que el mismísimo Príncipe Kaito, heredero de la Comunidad Oriental, ha acudido a su cuchitril en el mercado para confiarle el arreglo de su androide. «Contiene información confidencial y es una cuestión de seguridad nacional que la recupere… antes de que lo haga otra persona», le explica. 
Vale, Cinder es una ciborg pero no es de piedra, y ese príncipe se demuestra capaz de alterar todos sus circuitos. Pero se cierne sobre ella, sobre ellos, una amenaza más grave que el enamoramiento: la de una fuerza procedente del espacio exterior que aguarda el momento adecuado para atacar la tierra.

You are not machines

08 noviembre, 2014


“I'm sorry, but I don't want to be an emperor. That's not my business. I don't want to rule or conquer anyone. I should like to help everyone if possible; Jew, Gentile, black man, white. We all want to help one another. Human beings are like that. We want to live by each other's happiness, not by each other's misery. We don't want to hate and despise one another. In this world there is room for everyone, and the good earth is rich and can provide for everyone.

The way of life can be free and beautiful, but we have lost the way. Greed has poisoned men's souls, has barricaded the world with hate, has goose-stepped us into misery and bloodshed. We have developed speed, but we have shut ourselves in. Machinery that gives abundance has left us in want. Our knowledge has made us cynical; our cleverness, hard and unkind.

 We think too much and feel too little. 

More than machinery, we need humanity. More than cleverness, we need kindness and gentleness. Without these qualities, life will be violent and all will be lost. The airplane and the radio have brought us closer together.

Hay mucho que ganar

04 noviembre, 2014

Pasa el tiempo y no nos damos cuenta de que todo se va perdiendo; la juventud, los amigos, las costumbres, el amor, la pasión...
Te levantas un día y descubres que lo que ayer era maravilloso, hoy no lo es tanto, y, día a día vas haciéndote más y más cómodo, sin darle la importancia que merece.
No sé por qué siempre dejamos ir aquello que realmente nos agrada o queremos, y, cuando nos damos cuenta que realmente lo hemos perdido, resignados, nos echamos las manos a la cabeza.

¿Por qué no luchamos por aquello que tiempo atrás nos costó tanto lograr?

Aquello por lo que no podíamos dormir por las noches de emoción, aquello por lo que hubiéramos muerto por conservar.
Muchas veces por orgullo, otras por desidia, quizás por conformismo, no lo sé. Pero sea lo que sea, deberíamos luchar con uñas y dientes por aquello que hace no mucho tiempo era nuestra razón par vivir.

O acaso ¿es mejor sentarse en el andén y ver pasar el tren que tanto tiempo habíamos estado esperando?

Día de los Muertos

02 noviembre, 2014

La versión original es un grabado en metal, autoría del caricaturista José Guadalupe Posada, el nombre original es “La Calavera Garbancera”. “Garbancera” es la palabra con que se conocía entonces, a las personas que vendían Garbanza, que teniendo sangre indígena, pretendían ser europeos, ya fueran españoles o franceses (este último más común durante el porfiriato) y renegaban de su propia raza, herencia y cultura.

La Catrina fue creada por artistas mexicanos para hacer una representación metafórica de la alta clase social de México, que prevalecía antes de la Revolución Mexicana. Posteriormente se convirtió en el símbolo oficial de la Muerte, ya que en México se celebra el Día de los Muertos el 1 y 2 de noviembre. El mexicano se burla de la muerte y juega con ella con cierta picardía y con el debido respeto.

De acuerdo con el folclor mexicano, La Catrina, mejor conocida como la Muerte, puede mostrarse de muchas formas. Algunas veces se representa alegre, vestida de manera elaborada, con ganas de divertirse e incluso coqueta y seductora con los mortales. Otras, la encontramos “en los purititos huesos”, lista para llevarnos cuando menos lo esperamos.